En verano cambia la rutina, pero para muchos padres las prisas de la mañana no desaparecen. Aunque los niños ya no tengan cole, seguir trabajando implica organizar un desayuno sin gluten rápido y seguro antes de salir de casa, esté el peque con los abuelos, en un campamento o con un cuidador.
El desayuno en verano: menos rutina, misma importancia
Sin el horario fijo del cole, es fácil que el desayuno pase a un segundo plano. Pero sigue siendo clave para tener energía durante la mañana, sobre todo si hay piscina, playa o actividades al aire libre de por medio. Contar con opciones sin gluten ya preparadas ayuda a que, aunque cambie la rutina, el desayuno no se quede en el olvido.
Desayunos sin gluten en menos de 5 minutos
Bocadillo o tostada para llevar
El Bollito de Pan de Abuelo Bread no necesita calentarse ni prepararse con antelación: aguanta bien el tostado y sirve para montar un bocadillo en un momento, ideal para dejar listo justo antes de salir hacia el trabajo o de dejar al peque con los abuelos.
Dulce y sin cocinar
Para los días de más prisa, el Choco Bread o unas Cookies o Minicookies son una alternativa dulce que no requiere ninguna preparación: se sacan de la bolsa y ya están listas, perfectas para meter en la mochila del campamento.
Yogur con fruta fresca
En los días de más calor, un yogur con fruta troceada (melón, sandía, melocotón) es una opción fresca, ligera y fácil de preparar sin gluten.
Desayuno sin gluten fuera de casa: campamentos, piscina y casa de los abuelos
En verano los niños comen en más sitios distintos de lo habitual. Es importante explicar bien qué productos son aptos y, si hay dudas, optar por opciones ya envasadas y certificadas sin gluten, fáciles de identificar y de llevar de un sitio a otro sin riesgo de confusión.
Aunque se rompa la rutina, conviene mantener las mismas precauciones que durante el curso: utensilios propios, envases herméticos y separación clara entre alimentos con y sin gluten, sobre todo si el niño va a estar en un campamento donde se cocina para varios niños a la vez.
Ideas para dejar preparadas la noche anterior
Para las mañanas en las que hay que salir a trabajar antes de que el peque se despierte, estas combinaciones se pueden dejar listas la noche anterior:
- Trocitos de melón o sandía ya cortados en un táper, listos para comer directamente de la nevera.
- Batido casero de plátano y bebida vegetal, guardado en un vaso con tapa para servir por la mañana.
- Un táper con un puñado de frutos secos y unas galletas sin gluten, para que solo haya que abrir la mochila.
Así, aunque no haya tiempo por la mañana, el peque tiene un desayuno completo y sin gluten esperándole nada más levantarse.
Lo importante: sin gluten, rápido y adaptado al verano
El desayuno sin gluten para niños en verano no tiene por qué complicarse, aunque cambie la rutina y los padres sigan trabajando. Con productos certificados y listos para tomar, es fácil que el peque desayune bien esté donde esté, sin que suponga un esfuerzo extra por las mañanas.
¿Quieres disfrutar del verano con un desayuno sin gluten más sencillo?
Contar con productos pensados para el día a día te ayuda a mantener una alimentación segura y práctica, esté el peque en casa, en el campamento o de vacaciones con la familia.